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PABLO EPIFANIO   31 May 2011

TEST DRIVE: MERCEDES-BENZ C250 CGI

Clase C, alta eficiencia germana

El Clase C combina el clásico estilo y lujo de Mercedes-Benz, con un andar deportivo y un motor de 204 caballos más limpio y eficiente, gracias a la nueva tecnología BlueEFFICIENCY.

TEST DRIVE: MERCEDES-BENZ C250 CGI

El Clase C es el más compacto de los sedanes de la marca de la estrella y también el más vendido entre los premium medianos en los últimos tres años. Como Clase C nació en 1990 (antes era 190) y ésta –presentada en 2007- es la tercera generación bajo esta denominación. En la historia (desde 1982) lleva más de 8,5 millones de unidades vendidas. 

Su gama en el mercado local está compuesta por el C350 con motor V6 de 272 CV, el 220 CDI con un diesel de 170 CV, el C63 AMG con un V8 de 357 CV; el C200 Kompressor, el C200 CGI y este C250 CGI probado por e-cars. Estos últimos son los únicos en llevar la tecnología BlueEFFICIENCY, ya que por el momento en nuestro país sólo está reservada a estructuras de 4 cilindros. 

Equilibrio y proporción son dos términos con los que se puede definir a la perfección la silueta de este modelo alemán. En una carrocería de 4,58 m de largo conjuga de manera exquisita un estilo sobrio y elegante con una dosis justa de deportividad, dada por el paquete AMG que incluye llantas específicas de 17 pulgadas, zócalos y faldones en la zona baja de los paragolpes.

Lo mismo de siempre

Referirnos a la calidad del interior y las terminaciones, lo agradable de las superficies al tacto y la ergonomía de un producto de la marca de la estrella puede sonar reiterativo, de hecho sólo tendríamos que “copiar y pegar” el mismo párrafo para todas las pruebas de Mercedes que hagamos.

Nuevamente el equilibrio parece ser el concepto que lo pinta de la manera más realista. La impronta germana queda evidencia en la simpleza del diseño, con trazos rectos y superficies despejadas.

La posición de manejo, inobjetable. Apta para cualquier tipo de estatura, se consigue mediante los amplios recorridos de la butaca (eléctrica para altura y lumbar y manual para el ajuste longitudinal) y del volante, que incluye las teclas para el audio, la computadora de a bordo y el teléfono, además del comando órdenes vía voz. También es impecable la insonorización.

Donde queda un poco en falta es en las plazas traseras que ofrecen un acotado espacio, especialmente en la parte central, invadida por el túnel de transmisión.
 

El espíritu AMG se hace visible en el panel de techo en negro, la pedalera de aluminio, los apliques metálicos en las puertas y el bordado de las alfombras.

Equipamiento

En este sentido el Clase C consigue una muy buena calificación. El 250 se combina con el equipamiento Avantgarde, el más completo de la gama. El ítem de confort incluye un sistema de audio de notable fidelidad (con cargador frontal y reproductor de MP3, aunque sin puerto USB); climatizador automático de dos zonas; techo eléctrico; sistema manos libres Bluetooth y sensor de lluvia, entre otros. 

Teniendo en cuenta la categoría y precio de este modelo, sorprende que no traiga sensores traseros de estacionamiento.

En el rubro de seguridad ofrece siete airbags (frontales, laterales, de cortina y de rodilla para el conductor); apoyacabezas activos (Neck-Pro) para evitar daños en la cervical; frenos ABS con asistencia al frenado de emergencia; controles de tracción y estabilidad; faros bixenón (con los antiniebla que se encienden con el giro de la dirección, para iluminar las esquinas); ganchos Isofix y alerta de pérdida de presión de los neumáticos.

Tecnología verde

El concepto BlueEFFICIENCY fue desarrollado para reducir el consumo y también las emisiones contaminantes, especialmente de CO2 (dióxido de carbono). Para ello se vale de una serie de soluciones implementadas en las motorizaciones, la aerodinámica y la transmisión.

El motor trabaja mediante inyección directa de combustible, de ahí las siglas CGI (Charged Gasoline Injection), con la diferencia que el proceso de inyectado se produce a una presión varias veces superior a un sistema convencional, obteniendo así una combustión más eficiente y también mayor compresión. Esto lleva a bajar el consumo.

El propulsor

El naftero 1.8 que equipa a esta versión deja de lado el compresor para adoptar un turbo. Así consigue una potencia de 204 caballos a 5.500 rpm (113 CV por litro) y un torque de 31,6 kgm entre las 2.000 y las 4.300 vueltas. Esto explica el brío con el que responde si se lo provoca con el pie derecho, de otro modo, se comporta suavemente favoreciendo al confort de marcha. Siempre se lo nota relajado debido al bajo régimen al que trabaja. Otro punto a destacar de este 4 cilindros es su elasticidad. 

Este impulsor le permite llegar a los 240 km/h de velocidad máxima; mientras que la aceleración de 0 a 100 km/h la consigue en 7,5 segundos. El consumo, para tamaña perfromance, es realmente bajo: 10 l/100 km en ciudad y 7,6 en ruta, viajando a 130 km/h, y menos de 6 por debajo de los 120 km/h.
Eficiencia pura, una maravilla de la tecnología.

Lleva una caja automática de 5 velocidades, de admirable rapidez, aunque con relaciones un tanto largas, por eso, quien prefiera un desempeño más deportivo sólo tendrá que optar por la función sport para pasar los cambios con las levas ubicadas detrás del volante o con el selector mismo.

El desempeño

Firme y confortable, una vez más (sin querer pecar de reiterativos) el equilibrio como concepto predominante. El andar del Clase C es un compendio de estabilidad y óptimo agarre en curvas, sin detrimento del confort.
El principal responsable de este desempeño es el sistema de suspensión de última generación, que mediante el Agility Control, regula permanentemente la dureza de los amortiguadores, adaptándose al suelo y tipo de conducción. En ruta o autopista a alta velocidad es donde se luce.

Siempre bien apoyado (neumáticos 235/45 R17 adelante y 245/40 R17 atrás) y sin tendencias al rolido (inclinaciones de la carrocería). En ciudad, a pesar de su diagrama deportivo, se desplaza con suavidad sin transmitir demasiado las imperfecciones de los trazados menos amigables.

El precio de este C250 CGI es de 57.000 dólares, unos 7 mil más que el C200 CGI, en gran parte justificados por la estética y la mecánica AMG y el amplio listado de equipamiento.

Resulta extraño que la marca no ofrezca una garantía más amplia que la de 2 años, teniendo en cuenta la calidad del producto y la categoría en la que participan los modelos de la estrella. 

Racionalidad al estilo Mercedes-Benz y deportividad con el sello de AMG. Una combinación explosiva.

Lo más

  • Comportamiento dinámico
  • Calidad
  • Equipamiento de seguridad
  • Eficiencia del motor

Lo menos 

  • Ausencia de sensores de estacionamiento 
  • Espacio en plazas traseras 
  • Garantía 
  • Caja de cinco velocidades