Cars

Camiones & Utilitarios Camiones & Utilitarios Posventa Responsabilidad Social Empresaria
Un SUV grande

Un SUV grande Peugeot 5008: viajes placenteros para familias numerosas

14/10/2021 - Este vehículo de tres filas y siete asientos es importado desde Francia. Tiene un motor diésel 2.0 de 150 CV, acoplado a una caja automática de 8 marchas.

  28 May 2019

VIDEO

Lexus GS, ejecutivo de lujo con prestaciones deportivas

Probamos la versión 450h con motorización híbrida de 342 caballos. Apuesta máxima por la calidad y el confort, con mecánica eficiente. Pero con una buena dosis de pimienta.

Lexus es la marca de lujo de Toyoya y desembarcó en el país en diciembre pasado tras una ausencia de casi 20 años. Curioso: en tiempos donde el mercado no para de caer en volumen, aparecen apuestas a la altísima gama, donde parece que hay margen para crecer. Maserati también se instaló en la Argentina el año pasado, con una propuesta que a priori apunta al mismo target.

La palabra clave: Takumi. Para los japoneses, significa maestro artesano. No es casual que el primer local de Lexus en el país, que se ubica en Recoleta, lleve ese nombre. Además de proponer una serie de experiencias diferentes a las de un concesionario de autos tradicional, Takumi hace referencia a los ingenieros que trabajan en esta división de lujo de Toyota, allá en la patria del sol naciente, donde se fabrican todos sus modelos. De los 7.700 trabajadores en sus plantas, sólo 19 son maestros artesanos, con una formación especial de al menos 25 años.

Y la palabra es clave porque redefine la propuesta en clave oriental. Entonces, aparecen mix de maderas especiales y bambú, para reforzar su identidad japonesa. O, en el buque insignia LS, aparecen entre sus componentes el vidrio kiriko, donde asoma el arte del cristal tallado a mano. La gama Lexus arranca en 76.000 dólares con el NX y termina en  201.000 con el LS, el buque insignia. Y la marca de lujo de Toyota aspira a vender unas 300 unidades al año.

El modelo que estamos probando es el GS 450h Luxury. Para aprender a descifrarlo: GS es el modelo, 450h es la motorización, que es híbrida, y Luxury el nivel de equipamiento. O sea, estamos hablando de un modelo híbrido y, en esa línea, los tres modelos de la división de Lexus llegan con versiones híbridas. 

En términos de diseño, se trata de un modelo ejecutivo y hasta diplomático, con líneas sobrias que apuntan al estatus. Arriesga toques juveniles, como las nervaduras, el capot lanzado hacia delante o el poco despegue del piso, pero se trata de un modelo que se siente más a gusto con lo elegante. Ideal, además, para los cultores del bajo perfil: el GS, de 4,9 metros de largo, llama menos la atención que sus rivales alemanes, y eso es una tranquilidad en estas pampas calientes.

En el interior asoma la calidad que se espera de Lexus, con mirada artesanal tanto en las terminaciones como en los materiales. La sensación es la de viajar en clase primera de un avión. Butacas de cuero, detalles en madera y simil madera y un confort superior. En la parte trasera hay cortinas parasol de luneta o un comando que sale de la butaca central para que los ocupantes puedan manejar la climatización o el audio. Un indicio de que quizás el verdadero cliente del GS vaya sentado atrás. Algo parecido ofrece el Camry, el modelo top de Toyota, con el cual este GS tiene varias semejanzas. Butacas calefaccionadas también en las plazas traseras y varias regulaciones eléctricas, para completar. La climatización es de tres zonas, la pantalla central es de ocho pulgadas pero no es táctil, se maneja desde un jostick. Tampoco tiene navegador integrado y no se enlaza con smartphones. En términos de conectividad está el mayor pecado para un vehículo de casi cien mil dólares. Sí tiene cámara de retroceso con sensores, techo solar eléctrico y una completa computadora de abordo. El tablero es tradicional, con agujas, y también hay un reloj analógico: símbolos de estatus. Desde la pantalla se dominan varias funciones; entre ellas, un graph para ver en tiempo real cómo funciona el sistema híbrido.

El desempeño y el confort de marcha son excepcionales. La motorización híbrida combina un naftero 3.5 V6 ciclo Atkinson con un eléctrico, con una potencia total de 342 caballos. La transmisión es CVT, variable continua y los pases de marcha son imperceptibles.  

El consumo promedió de 8 litros cada 100 km, que baja a 6 litros en ruta. Excelentes registros para un vehículo que pesa dos toneladas. También ayuda en estos casos que a bajas velocidades, siempre y cuando las baterías estén cargadas, hay un modo 100% eléctrico, donde además de una insonorización absoluta el auto deja de beber combustible. Las baterías son autorrecargables a través de conversión energética y de frenada regenerativa.

 

Un punto interesante de este japonés se relaciona con el mix de confort y deportividad. Porque bajo la apariencia de un auto señorial, que nos puede llevar de paseo con percepción clase business, se esconde un purasangre ecológico. Al pisar el acelerador, el Lexus GS se transforma en Mr Hyde. Y recargado si accionamos el modo Sport o el Sport +, donde el motor se pone rabioso y suben las revoluciones y la sensibilidad a la aceleración.

Acelera de 0 a 100 km/h en 6 segundos. Recupera de 80 a 120 km/h en poco más de 4 segundos. Y una frenada desde 100 km/h a cero la realiza en 40 metros. Es decir, tiene un andar suave y manso, pero al pisarlo responde con 342 CV. La suspensión trasera Multilink es clave para no sentir pozos, baches, ni lomos de burro. Y la asistencia eléctrica a la dirección da un placer de manejo óptimo.

En términos de equipamiento posee 10 airbags, asistente de arranque en pendiente, control de estabilidad, de tracción, entre otros.

El precio: u$s 92.700