Todos los estudios de mercado realizados hasta el momento coinciden en un dato: al momento de adquirir un vehículo, el consumidor generalmente tiende a hacerse el siguiente planteo: “¿Qué es lo que me gustaría comprar?”. Y recién luego, más racionalmente, se pregunta: “¿Qué es lo que realmente puedo comprar?”.
Es así como muchos platónicos compradores de 4x4 han derivado, por decantación y falta de medios para cumplir sus sueños off roaders, en compradores de modelos “pseudo off road”, “off road urbanos” o “aspiracionales 4x4” (va siendo hora de encontrar un denominador común que los identifique…).
Y es así como este segmento, apenas existente hace algunos años, se convirtió en uno de los de mayor crecimiento en nuestro país y en mercados fuertes para la industria como el brasilero… aunque muchas veces a costa de la dignidad y la coherencia estética de estos vehículos.
Alineados detrás de la precursora Ford EcoSport, en esta categoría se encuentran rivales como el Volkswagen CrossFox, el Renault Sandero Stepway y el recientemente lanzado Citroën C3 XTR.
Afortunadamente, la última generación del Fiat Palio Adventure evitó recurrir a un exceso de accesorios, plásticos y cosmética, apelando a soluciones estéticas más dignas. Y, además, ha sido dotado de algunas prestaciones que realmente lo capacitan para salir fuera del camino: la incorporación del diferencial delantero con bloqueo manual es la prueba más fehaciente.
Por fuera
Pero ocupémonos de este Adventure: a primera vista se lo nota más alto (1.643 mm) y musculoso (1.721mm de ancho), de frente impone respeto y por momentos puede mezclar sus 4.305 mm de largo entre vehículos 4x4 compactos sin levantar mucha sospecha.
Su diseño está bien logrado, aunque quizás los cromados de la parrilla podrían haber sido obviados, y suma el detalle de las luces de giro en retrovisores y el recato en la distribución de protectores plásticos.
En líneas generales, se hace evidente que es algo más que un “urbano lookeado para el barro”.
Por dentro
El lugar destinado para el equipaje es amplio, cómodo (460 litros que llegan a 1.540 rebatiendo asientos)… y necesario, teniendo en cuenta que el portaequipaje suma mucho en lo estético pero poco en lo funcional.
Si hablamos de habitabilidad, lo ponemos en la categoría cuatro plazas y media: entran cuatro adultos y un niño. Las distancias para piernas, brazos y hombros no superan la media habitual de la familia Palio, que nunca se destacó por medidas generosas.
Ya dijimos que es un vehículo distinto y con cierta personalidad, también es algo más caro que las versiones comunes, por eso esperábamos un tratamiento más esmerado en las terminaciones interiores, especialmente en el tablero, que empieza a pedir una actualización acorde a los tiempos que corren.
Seguridad & confort
Esta Palio Adventure no tiene faltantes importantes ni detalles destacados: simplemente cuenta con lo justo, necesario y habitual en esta segmento. Bien por las teclas de apertura interna de la tapa del combustible y del baúl, bien por el desempeño del climatizador (manual). Para mejorar: el insert central con la brújula y los inclinómetros.
Adquiriendo el Pack Seguridad (cuesta unos $ 4.000 adicionales) contaremos con ABS, doble airbag y cierre centralizado. No deberían faltar los ganchos Isofix para las plazas traseras. El refuerzo de los frenos (tambores y discos más generosos), sumado a una mayor pisada genera una sensación de firmeza, un acierto. Serían adecuadas unas luces más potentes y escobillas limpiaparabrisas más estables a alta velocidad.
Motor y prestaciones
El motor 1.8, desarrollado en forma conjunta hace ya varios años con GM, no tiene como mejor atributo el consumo, pero se muestra suave y elástico. De todas maneras, es bueno recordar que este propulsor será reemplazado cuando lleguen los nuevos motores E.torQ desarrollados por FPT en Brasil (donde ya fueron presentados en el nuevo Fiat Punto).
Pero veamos las características de este impulsor: sus 105 CV le permiten desarrollar una velocidad máxima de 173 km/h, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 12,8 segundos. El consumo medio a 130 km/h es de 12,9 km/l, con los que consigue recorrer unos 658 km con uin tanque lleno. En la ciudad consume 11,2 km/l, y la autonomía es de 571 km.
En la ciudad se muestra un poco almidonado pero no defrauda (aceleraciones progresivas, buena aislación de los pozos), y en ruta responde de acuerdo a los parámetros normales para los vehículos de su tipo (más lento de reacciones y con tendencia subvirante).
Donde realmente sorprende, y de buena manera, es en el terreno sucio, donde no se achica al encarar los pozos más profundos ¬–inclusive con una de sus ruedas motrices en el aire–. El uso del bloqueo del diferencial lo eleva a un nivel que es difícil de equiparar para cualquiera de sus competidores.
Resulta ideal para circular por rutas y calles made in Argentina (muy parecidas a cualquier pista de pruebas de este tipo de vehículos), ya que su despeje nos da la tranquilidad de saber que no vamos a romper nada.
Hablemos de dinero
Su valor de venta ronda los $ 74.000 para la versión de base, y roza los $ 84.000 en el caso de la Xtreme, la tope de gama, con pack de seguridad y sistema Locker incluidos.
La garantía resulta un poco corta: quizás debería ser replanteada para tentar a los clientes de la marca que todavía no estén del todo convencidos.
El Palio Adventure Locker no es un 4x4 ni un SUV Light, pero tampoco es “sólo” un 4x2. Quizás haya llegado el momento de abrir una nueva categoría…