A horas de la presentación oficial en la planta de Virrey del Pino (Gonzáles Catán), donde se fabrica la Sprinter, nos subimos a la versión Minibus (19+1) con capacidad para 19 pasajeros más el conductor. Si bien e-cars no se especializa en la prueba de vehículos comerciales ni pesados, esta convocatoria para un breve contacto en el Autódromo de la Ciudad de Buenos Aires lo ameritaba, especialmente por tratarse de un producto fabricado en la Argentina para abastecer a varios países.
De las versiones disponibles (15 en total) para girar en la “catedral” del automovilismo nacional, elegimos la de pasajeros que mejoró estructural y tecnológicamente para aumentar el confort y la seguridad de los pasajeros.
En la nota de presentación (VER: “la nueva Sprinter llega a los concesionarios”) ya se hizo referencia a la evolución en cuanto a diseño, que deja a este utilitario con una imagen más moderna. Su frontal es el sector que mas cambia por incorporar nueva parrilla y faros estilizados.
En lo que hace a la carrocería, esta nueva generación amplía sus dimensiones (es más alta y ancha) para brindar un habitáculo más espacioso.
Por dentro comprobamos un buen nivel de terminaciones y materiales; amplio pasillo; muy buena luminosidad y portapaquetes rediseñado que no sólo mejora en funcionalidad, sino que está más alejado de un posible roce con la cabeza.
Dinámica
Invitados especiales, clientes y periodistas, podían elegir cualquiera de las variantes para girar en el Autódromo. En la primera vuelta, a modo de acompañantes, quien iba al volante era un instructor especializado, quien sometió al vehículo a todo tipo de exigencias para comprobar sus aptitudes dinámicas y la eficiencia de los asistentes activos de seguridad: doblando el curvón con dos ruedas en el pasto; frenando sobre el pasto sin tocar el volante, haciendo zig-zag, parándose en el pedal de freno en plena recta y doblando en velocidad. Todo lo hizo bien. Respondió sin vicios, con inclinaciones lógicas pero mínimas, detenciones sin pérdida de trayectoria, etc, etc. No hay que olvidar que es un vehículo de 7,34 metros de largo por 2,86 de alto y de más de 3 toneladas de peso.
Y luego nos tocó hacernos cargo del volante para comprobar la suavidad y precisión de la dirección, la generosa visibilidad (impecable la trasera gracias a los enormes espejos) y la notable insonorización. La posición de manejo inmejorable, debido a los múltiples ajustes de la butaca y la regulación en altura y profundidad del volante.
Motor
El nuevo motor diesel OM 651 (Common rail-Euro III) entrega una potencia de 150 caballos a 3.800 rpm y un torque de 330 Nm entre la 1200 y las 2400 vueltas. Como principal novedad, este propulsor de 4 cilindros incorpora un sistema biturbo que trabaja en dos etapas: uno más chico para el bajo régimen de revoluciones y otro para el funcionamiento en alta. En el rango medio, trabajan de manera conjunta. Eso explica la sorprendente elasticidad, ya que comprobamos que en quinta reacciona con gran ímpetu a la presión del acelerador, mientras que la sexta es una auténtica sobremarcha, con la que logra un rélax absoluto para favorecer al ahorro en el consumo. En materia de performance, el único dato disponible en la ficha técnica es la velocidad final: 151 km/h.
Confort y seguridad
Para brindar la mayor comodidad posible, la marca de la estrella dotó a este modelo de asientos más anatómicos (con ajuste en inclinación de respaldo y apoyabrazos); aire acondicionado; radio CD, MP3, Bluetooth, conexión AUX-IN frontal y puerto USB, y cierre centralizado con mando a distancia.
En materia de seguridad incluye controles de estabilidad y tracción; airbag para conductor; frenos ABS con servofreno de emergencia y distribución electrónica de frenado.
El precio de este Minibus es de 75.825 dólares, es la más cara de una gama que arranca en los 40.800 dólares del Furgón más simple para carga. Un año de garantía sin límite de kilometraje para este vehículo que evolucionó en todos los aspectos y se presenta con calidad de exportació