Cars

Camiones & Utilitarios Camiones & Utilitarios Posventa Responsabilidad Social Empresaria
Test drive

Test drive Volkswagen T-Cross 200 TSI: más potencia y confort

15/11/2021 - Con nuevo motor, la nueva versión salda una gran deuda. Probamos la versión Highline, tope de gama.

PABLO EPIFANIO   2 December 2011

TEST DRIVE: Fiat 500 1.4 Multiair Lounge A/T

El encanto, arma infalible del Cinquecento

El Fiat 500 mexicano tiene más cambios estructurales y mecánicos que estéticos respecto del europeo. La simpatía y el eficiente Multiair 1.4 son los puntos fuertes de este pequeño con estilo retro.

TEST DRIVE: Fiat 500 1.4 Multiair Lounge A/T

El nuevo 500 “made in México” ha sido motivo de diversas notas de e-cars en los últimos meses, desde la cobertura del lanzamiento en Miami (VER NOTA: "Un Cinquecento más popular"), hasta la llegada a los concesionarios de la Argentina (VER NOTA: "El Cinquecento ya está en los concesionarios"), pasando por el breve contacto realizado en esa ciudad de la costa este de los Estados Unidos (VER NOTA: "Fiat 500, un pequeño objeto de deseo regional").

Y esta nueva ocasión nos pone al volante de la versión Lounge, tope de gama, que viene con el varias veces premiado motor Multiair y una caja automática de seis marchas.

Encanto intacto

Al igual que el europeo, este 500 saca provecho de su pinta: es atractivo, simpático y tiene mucho estilo. En sus formas compactas y redondeadas hay mucho de aquel icónico “autito” presentado en 1957. Lo retro no sólo le sienta muy bien, sino que lo deposita en una selecta categoría de modelos decididamente lúdicos, en la que también se encuentran el MINI y el VW Beetle.

No vamos a profundizar demasiado en el apartado de diseño, porque hemos dejado suficientemente claro en las notas mencionadas el agrado que nos genera su figura: simplemente nos enfocaremos puntualmente en las leves diferencias que trae este pequeñito venido de Toluca, México, donde Chrysler posee una de sus plantas, respecto del fabricado en Polonia. En el exterior, el cambio más visible pasa por las luces ubicadas en la parte inferior de los guardabarros, ya que el portapatente más corto es prácticamente imperceptible. Ambas soluciones responden a normas del mercado estadounidense.

Interior atractivo

Si por fuera es llamativo, basta asomarse por una ventanilla para constatar que el habitáculo no se queda atrás, tanto por el diseño como por la combinación de tonos.

El instrumental circular de estilo vintage es vistoso, aunque algo confuso porque en la misma esfera conviven velocímetro, cuentarrevoluciones, display de la computadora de a bordo con los medidores de combustible y temperatura: demasiada información.

En blanco: volante multifunción, panel frontal y salidas de aire. En negro: parte superior del torpedo, consola central que aloja el selector de cambios y las teclas levantavidrios (de nuevo formato) y la guantera, que ahora tiene tapa en vez una bandeja descubierta. El broche de oro: el rojo del cuero (opcional) de las butacas, con la parte superior en blanco y el “500” bordado en los apoyacabeza.

A esto se suma el techo eléctrico (Sky Dome), que aporta amplitud y luminosidad, aunque en los momentos de sol pleno el resplandor interior puede resultar algo molesto (más aún en esta unidad con abundante blanco) ya que en lugar de una placa ciega cuenta con una cortina casi transparente.

Es buena la calidad de los materiales: aunque hay varios plásticos rígidos, son agradables al tacto y su apariencia no desentona.

Aunque el tamaño es acotado, adelante se viaja con comodidad y no transmite sensación de encierro. Por supuesto, en las plazas traseras el espacio es más ajustado, pero está claro que no se trata de un auto familiar.

El pequeño baúl, de 185 dm3, se puede ampliar abatiendo los respaldos traseros para conseguir unos 550 dm3, nada despreciables teniendo en cuenta las dimensiones del vehículo.

No es difícil es encontrar una posición de manejo a gusto, ya que la butaca y el volante se regulan en altura.

Confort y seguridad

Los dos pulgares para arriba al momento de abordar este rubro: la versión tope de gama está bien dotada tanto en materia de confort como en el rubro de la seguridad. A lo que ya fuimos mencionando, se suman la computadora de a bordo, el climatizador automático y el equipo de audio Bose con dispositivo Bluetooth, entre otros.

En el apartado de seguridad se alistan los frenos ABS con repartidor electrónico de la presión de frenado y asistente al frenado de emergencia, el ESP, el control de tracción, el asistente para arranque en pendiente, los airbags frontales y laterales delanteros, los sensores traseros de estacionamiento, los faros antiniebla y los ganchos Isofix.

La rueda de auxilio es temporal, y la unidad que probamos cuenta también con pintura perlada y llantas multirayo de 16”, que se ofrecen como opcionales.

Impulso Multiair

Con dieciséis válvulas (cuatro por cilindro), este moderno propulsor con sistema de admisión variable entrega 105 caballos de potencia y 13,2 kgm de torque. Son buenos valores para una estructura de 1.4 litros de cilindrada y se perciben en el andar porque empuja con alegría. Su mejor faceta se encuentra desde la franja de las 4.000 vueltas, que es el momento del par máximo. No hay dudas de la eficiencia de este motor, aunque se podría aprovechar más si la transmisión automática tuviera un funcionamiento más veloz, ya que demora demasiado en soltar una marcha para pasar a la siguiente.

Sin embargo, las prestaciones no están mal para un modelo de neto perfil urbano: 168 km/h de velocidad máxima y 13 segundos para llegar a los 100 km/h desde partida detenida. En cuanto a consumo promedio, puede recorrer 13,5 kilómetro por litro de combustible. En ciudad no alcanza a completar los 10 km por litro.

En movimiento

En el andar encontramos las principales diferencias respecto al 500 que llegaba a nuestro mercado desde el Viejo Continente. Esto es porque las suspensiones se adaptaron en búsqueda de un mayor confort: como el diagrama es más blando, absorbe mejor las irregularidades, y por ende se desplaza con más suavidad en el tránsito citadino, donde es sumamente sencillo llevarlo por la precisión de la dirección y el acotado radio de giro.

Sin embargo, por el mismo hecho de que el diagrama sea más blando y que la altura se haya elevado unos milímetros, cuando se sale a la ruta y la velocidad aumenta se perciben inclinaciones un tanto más marcadas. De todos modos, el manejo no deja de ser en ningún momento una experiencia placentera. 

Otro tema para no pasar por alto es que se reformó la estructura, para aumentar la resistencia ante un choque.

Golpe emocional

Si bien por concepto se lo puede emparentar con los modelos que reeditan a clásicos de tiempos pasados, por tamaño este Fiat 500 encuentra a un rival bien moderno como es el Audi A1 (28.500 dólares).

El precio del 500 Lounge Automático de serie –el más caro de la gama– es de 102.000 pesos, aunque si se le agregan todos los opcionales (pintura perlada, airbags laterales y de rodilla, llantas 16”, cuero y espejo electrocrómico) llega a los 107.100 pesos.

Si bien son valores sensiblemente inferiores que los del modelo europeo, resulta elevado al mirar de reojo otros segmentos... claro que en el terreno donde lo pasional y lo emocional tienen preponderancia, las comparaciones prácticamente pierden sentido. 

El 500 tiene ese encanto propio de las piezas de colección. Es de esos autos con los que todo el mundo te mira, y para una franja del mercado eso solo ya justifica el precio.


A favor

  • Diseño
  • Equipamiento
  • Confort de marcha
  • Maniobrabilidad para la ciudad

En contra

  • Caja de cambios lenta
  • Consumo urbano
  • Insonorización