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Test drive Peugeot 3008: comodidad y elegancia

22/06/2022 - La última generación del SUV llega con pocos cambios estéticos, pero claves para modernizarlo. Probamos la versión GT Pack HDI Tiptronic.

PABLO EPIFANIO   26 January 2012

TEST DRIVE: Mercedes-Benz Clase C Coupé 250

Clase C Coupé 250: elegancia y deportividad

El C Coupé es el exponente deportivo de la familia del Clase C, el modelo más vendido de Mercedes-Benz. Toma rasgos del renovado sedán y tiene equipamiento, andar y motorización del más alto nivel.

TEST DRIVE: Mercedes-Benz Clase C Coupé 250

Es uno de esos vehículos a los que es difícil encontrarle un “punto flaco”. La versión dos puertas del modelo más exitoso de Mercedes, y uno de los medianos premium más vendidos desde hace años, combina elegancia y deportividad con el exquisito toque de sobriedad característico de la casa alemana. Esta generación, la tercera de la variante coupé de cuatro plazas (en los 80  se llamaba 190), es la primera construida sobre la carrocería de tres volúmenes, ya que las dos anteriores (Sportcoupé y CLC) tenían silueta bicupero o, dicho de otro modo, de tres puertas. De hecho tiene el mismo largo que el renovado sedán: 4,59 metros. 

El Salón del Automóvil de Buenos Aires fue donde debutó públicamente y a inicios del último cuatrimestre de 2011 comenzó a venderse en nuestro país, prácticamente en simultáneo con el mercado europeo.

Elegante sport

Tal como ocurre con el C sedán, los cambios más notorios están en la trompa. Allí se destacan las ópticas más filosas que ahora incluyen los intermitentes de giro en la pestaña inferior. Las diferencias con el tres volúmenes se dan en la parrilla que en este caso tiene un listón menos y en los paragolpes, que son más deportivos. Otra novedad en esta generación es la llegada de la tecnología led para las luces diurnas: se ubican en los extremos del paragolpes y están encendidas de manera permanente para da cuenta de “nuestra” presencia en todo momento.

Ambiente refinado

El interior difiere muy poco respecto al del sedán, es igual de elegante. El panel fue rediseñado y ahora cuenta con una pantalla de 7 pulgadas para diferentes funciones como navegador satelital (al fin un producto europeo que puede ofrecer este dispositivo con cartografía local), radio, DVD, datos del viaje, etc. Este se puede manejar desde la muy intuitiva perilla “Command” ubicada entre los asientos.
Otros elementos que integran el listado de confort son: climatizador automático bizona; control de velocidad crucero; sistema de audio de excelente fidelidad, con sus comandos al volante, dispositivo Bluetooth y órdenes por voz; computadora de a bordo; y sensores de estacionamiento delanteros y traseros con alerta sonora, entre otros. 

Diez felicitado para el doble techo de vidrio con cortina eléctrica para atenuar la luz solar. Esto le da mucha luminosidad e incluso amplitud al habitáculo. Los retrovisores se regulan y pliegan con accionamiento eléctrico y el baúl se puede destrabar a distancia con la llave. 

Qué se puede decir de la calidad de los materiales: son de primera, al igual que las terminaciones. En esto, si bien ya ostentaba una gran categoría, también dio un paso adelante.

Todo se puede leer con absoluta claridad y cada comando ofrece un manejo intuitivo.

También está muy bien resuelto el espacio en las plazas traseras, aunque para ingresar a ellas –como ocurre en la mayoría de los dos puertas- hay que practicar un poco de contorsionismo, porque el espacio para entrar es reducido y porque la butaca no se desplaza tan fácilmente. 

Muy generoso es el espacio del baúl, que con 450 litros supera incluso a sendos sedanes.

La posición de manejo se consigue muy fácilmente por medio de la regulación mixta de la butaca (ídem para el acompañante) en combinación con el doble ajuste de la columna de dirección.

Seguridad cubierta

El listado es realmente largo, veamos lo más destacado: airbags frontales, laterales, de cadera y de rodillas para el conductor; frenos de cuatro discos generosos con sistema ABS y servofreno de emergencia; sistema de freno adaptativo; controles de estabilidad y tracción; faros bixenón; encendido automático de luces; indicador de pérdida de presión de neumáticos; ganchos Isofix y sensor de lluvia. 

Eficiencia y performance

El motor del C250, la única versión que se vende en la Argentina, es el conocido 1.8 CGI (aunque las siglas no aparezcan como antes en la tapa del baúl) de 4 cilindros que entrega 204 caballos. Es de la familia BlueEfficiency, con tecnología aplicada para reducir el consumo y las emisiones. Trabaja con inyección directa y turbo y la combinación con la modernísima caja automática de siete marchas (7 G-tronic) permite una eficiencia de alto calibre.

Es un motor más bien suave, de hecho la presencia del turbo es muy sutil (no suena demasiado y tampoco te “pega” a la butaca), aunque con un empuje parejo y contundente. Gran responsabilidad en esto tiene el torque de 31,9 kgm entre las 2.000 y las 4.300 rpm, por eso la respuesta en baja es tan buena y hay picor disponible en todo rango de revoluciones. Antes de pasar a las cifras de performance es importante dejar en claro que estamos ante un auto de 1.550 kilos de peso: llega de 0 a 100 km/h en 7,3 segundos y alcanza los 240 km/h de velocidad máxima.

La serie de medidas que engloba el concepto BlueEfficiency de Mercedes-Benz (neumáticos de baja fricción, cilindrada chica en vez de un V6 y varias soluciones aerodinámicas) hace que el consumo lejos esté de asustar: 8,1 litros cada 100 km en ruta y 10,02 l/100 km en ciudad. 

Dinámica sin fisuras

La tecnología de los trenes de rodaje (suspensiones independientes en ambos ejes) permite que el andar merezca una de las notas más altas. Dobla sin vicios ni titubeos y su estabilidad a alta velocidad es asombrosa. En todo momento transmite una muy tranquilizadora sensación de seguridad. Esto se debe al Agility Control, un sistema inteligente mediante el cual los amortiguadores –que en esta edición son más firmes- varían su dureza en función a la velocidad, el terreno y también la carga.

En el circuito urbano por momentos se nota un poco la aspereza del diagrama y aparece –en los tramos más castigados- algún que otro rebote, producto de los neumáticos de perfil bajo con llantas de 17.

Premium con todas las letras

La familia C tiene un diseño más actual y juvenil, buenas proporciones y la sutilidad clásica de Mercedes-Benz. Con estas dotes, el C Coupé se planta en un segmento casi despoblado, y eso que BMW arregló su situación con la balanza comercial, por lo que se mantiene como principal rival con el Serie 3 Coupé. 

El precio es de 66.000 dólares, son unos 1000 dólares por encima del cuatro puertas -de muy buena relación precio/producto- para llegar a este deportivo premium con estilo, gran equipamiento y prestaciones impecables.

 

A favor

  • Desempeño dinámico
  • Eficiencia del motor y transmisión
  • Calidad y equipamiento

En contra

  • Acceso a plazas traseras
  • Algunas asperezas en ciudad